La esencia del Karate okinawense esta resumida en las palabras "Karate ni sente nashi" (no hay primer ataque en el Karate).
Las artes marciales, son básicamente un arte de defensa personal orientado al logro del control de los instintos de preservación personal que todos los seres humanos poseen.
La característica apacible, cortés y pacifica de la cultura okinawense fue el marco ideal para el desarrollo de este arte.
Existe una interesante anécdota cuyo personaje es el célebre emperador francés, considerado como uno de los más maravillosos soldados; Napoleón Bonaparte, cuando dos ingleses comentaron al emperador que durante un viaje a Okinawa en el siglo IXX comprobaron que este país carecía de armamentos, Napoleón sumamente asombrado pregunto ¿no tienen armas ni cañones?; incrédulo ante la respuesta negativa inquirió si usaban flechas, lanzas, navajas o sables. Al oír la respuesta se dice que Napoleón comentó lo siguiente: ¿Realmente no poseen armamentos? no puedo creer que existan personas que no tengan interés en la guerra.
Teóricamente el Karate es un entrenamiento psico-físico que lleva a una mayor comprensión o conocimiento de si mismo y del mundo. No es un deporte competitivo violento, y el quebrar trozos de maderas o bloques no es meramente un ejercicio de entrenamiento físico. El Karate es esencialmente un entrenamiento de control psico-físico, un buen entrenamiento del mismo conlleva a la persona a adquirir una fuerza psicológica que le permite hacer frente tanto a los ataques físicos provenientes del exterior como a las presiones internas de manera más eficaz.
Los orígenes del Karate se remontan al siglo XV como un arte defensa personal, fue llamado Te y floreció durante el imperio de rey Sho Hashi. En ese período el imperio Ryukyu fomentó el intercambio comercial y cultural con los países de Asia y del sudeste asiático, y se considera que el Te se desarrolla a partir de ese intercambio, especialmente la posibilidad de un contacto mas cercano con las artes de defensa personal de la China, conocida como To-Te. Como resultado de la invasión de Satsuma en Okinawa en el año 1609, el Karate comienza a desarrollarse aun más, debido a que Satsuma retira todos los armamentos prohibiendo el uso de las mismas y sancionando toda actividad relacionada a ellas. Esta prohibición se mantiene durante 300 años pero el entrenamiento del Karate es realizado secretamente en el seno de las familias aristocráticas de Okinawa, trasmitiéndose de padres a hijos. El peligro que demandaba la práctica secreta del Karate, hizo por el contrario, que en cada uno de los habitantes naciera el deseo de preservar y trasmitir este arte. Entre fines del siglo XVII y comienzos del siglo XVIII, esta preservación da nacimiento al arte actual de Okinawa; la cual surge como combinación del arte chino To-Te y del Te de Okinawa.
En el siglo IXX el Karate de Okinawa se desarrolla hasta adquirir las características particulares con que actualmente se conoce, sin embargo la práctica de este arte solo estaba reservada para las familias aristocráticas y se llevaba a cabo secretamente.
Cuando Okinawa se libera de Satsuma y paso a formar parte del gobierno japonés como una provincia más, el Karate pudo ser practicado abiertamente por toda la población. En el año 1904 la difusión del Karate culminó con la incorporación de ella en el programa de educación física de las escuelas públicas de Okinawa, Japón.
En 1922 Funakoshi Gichin presenta en Tokio por primera vez este arte y así comienza a ser más conocido. En el año 1931 es oficialmente reorganizado por una asociación encargada de sistematizar las artes marciales japonesas la "Nihon Butoku Kai".
Al culminar la segunda guerra mundial, el gobierno militar americano prohíbe las prácticas de Judo y Kendo por considerarlas elemento militar, como resultado de ello, muchas personas se vuelcan a la práctica del Karate. Después de la guerra la obtención de los elementos para la práctica de cualquier deporte resultada muy difícil, es por ello que en el Karate al no existir este inconveniente, adquirió gran popularidad en Japón.
Actualmente existen en Okinawa tres estilos fundamentales de Karate: Shorin ryu, Goju ryu y Uechi ryu, el Shorin ryu se caracteriza por movimientos corporales rápidos mientras que el Goju ryu es por el contrario de movimientos mas lentos, al igual que el Uechi ryu.
Estudiantes no solo del Japón, sino también del extranjero llegan hasta Okinawa para realizar sus estudios en estos estilos. Además en muchos lugares del mundo se han abierto sucursales de estas escuelas, indicando el grado de reconocimiento mundial de este arte.

En el 77 Fútbol Club se desarrolla el estilo Shorin ryu Seibukan, bajo la tutela del Sensei Héctor E. Maroli desde 1984, habiendo pasado por la práctica del karate varios niños de familias históricas del club, en la actualidad el grupo que entrena en el micro estadio tiene la particularidad de poseer varios campeones nacionales de combate y formas, y competidores internacionales de gran jerarquía.

 

INFORMACION

Prácticas
Hora
Lunes y Miércoles
19 a 23
Viernes
19 a 23

Profesor: Zenpo Shimabukuro Dai Sensei 9º Dan
 

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